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miércoles, 2 de julio de 2008

¿A mi solo me pasa…


... que cuando engancho “Mission: Impossible” haciendo zapping, SIEMPRE (¡siempre, eh!) están dando la parte que el tipo baja con el cable para robarse una información de una computadora?







lunes, 19 de mayo de 2008

¿Está muy mal…


… que la mala de patito feo me despierte deseos perturbadores?
(a mi favor tengo para decir que los reprimo inmediatamente y me quedo un buen rato con cargo de conciencia)

… que cuando, el viernes pasado, tuve que viajar en tres lentos bondis porque se rompieron dos (no uno, eh… dos) trenes en la estación Caseros (con la obvia debacle de pasajeros que eso generó), deseé que nuestra querida presidenta sea liberada en el anden de la estación (ponele) José C. Paz para que los pasajeros le “reclamen” (y ya que estamos le metan la maqueta del tren bala en el traste)?

… que en una reunión empresarial de alto nivel con importantes directivos me quedé mirando a una empleada porque me parecía conocida y después de un rato de no saber de donde la conocía solo resultó ser que un calco de una actriz porno que deleitó mi adolescencia?
(no jodo, era igual… y yo pensé que tal vez era compañera de la facu)

… que cuando leo que el arbitro de Boca-Racing dice que “no vio la mano”, “que todos podemos cometer errores” y que “la culpa es de Racing porque después de hacer el gol no paso la mitad de la cancha” tenga ganas de (literalmente) partirle una silla en el lomo por mercenario?

… que sea lunes a las 10:30 y ya me sienta cansado y con ganas de irme a vivir a la playa?
(aunque sea a la de Myanmar, no importa… pero a la playa)

… que hoy me hayan dado ganas de empujar a una señora por la puerta del colectivo porque me chocó y pisó repetidas veces (cosa completamente entendible para un usuario de colectivo), pero sin pedir perdón y conservando su cara de “la edad me impunidad para hacer lo que quiero, querido” (actitud también conocida como “el efecto Mirtha Legrand”)?

… que tenga ganas de que mi jefa haya pinchado una goma (o algún desperfecto de índole similar) y llegue tarde (“muy tarde” de ser posible) al trabajo así me jode menos?
(actualización: acaba de cruzar la puerta… las ganas de ir a la playa ahora son imperiosamente grandes)


lunes, 19 de noviembre de 2007

“Doña Chicha, déme 356 gramos de galletitas sueltas”


Una de las cosas que me preocupa mayormente en este ultimo tiempo es: ¿que uso le voy a dar a lo que aprendí estos años que pasé estudiando Administración de Empresas? (en realidad, lo que me preocupa realmente es: ¿me voy a morir de hambre por ser tan imbécil de dejar la carrera sin terminar?, pero este es un blog para divertirse, así que ese tema lo dejamos de lado).

Estudios del individuo en su trabajo, cálculo, porcentajes, sistemas administrativos, economía, etc, etc, etc. Tantos años aprendiendo como moverme en este mundo capitalista, que veo con gran pena que ese conocimiento se desperdicie; y se me ocurrió que podía escribir algo al respecto, usando esos conocimientos.

Lamentablemente, para escribir un estudio útil para la sociedad, tendría que gustarme mucho la administración, y abandoné a 2 años de recibirme ya que -con respecto a los demás alumnos y profesionales- corría con la pequeña desventaja de que la carrera me parecía asquerosamente horrenda y una tortura para mi ser. Así que el tema del estudio utilitario lo dejamos de lado.

Dediquémonos entonces a perder el tiempo con pavadas (sino, ¿por que otra cosa entran acá?), pongámosle un nombre tipo de tesis así parece mas serio y veamos:


5 TIPOS DE NEGOCIOS QUE QUEBRARON (o están por hacerlo) POR SATURACION DE OFERTA, POR SU FALTA DE UTILIDAD, O POR LA APARICION DE UNA MULTINACIONAL QUE LOS ELIMINO DEL MERCADO:

ALMACEN DE BARRIO:
Atendidos generalmente por un viejo pelado de anteojos o una señora gorda y menopausica, estos pequeños reductos de las segundas marcas y las galletitas sin envasar comenzaron a desaparecer cuando los grandes supermercados hicieron su aparición. El fiado y la yapa (dos grandes valores nacionales) vieron la luz en este negocio. Finalmente, cuando los supermercados incluyeron una cortadora de fiambre, los almacenes pasaron definitivamente a la historia.

REPARACION DE ELECTRODOMESTICOS:
Este tipo de locales se caracterizaba por estar tapado de viejos televisores, videos y tocadiscos inservibles formando un fuerte del que se asomaba un individuo que quería cobrarnos por arreglar el control remoto lo mismo que me había salido el televisor en primera instancia.
Finalmente los electrodomésticos se hicieron cada vez más descartables y baratos -y estas personas siguieron cobrando los repuestos como si estuvieran enchapados en oro 24K- así que tuvieron que cerrar el negocio y construirle una cucha a Bobby con un viejo Telefunken sin tubo.

VIDEOCLUBS DE BARRIO:
Siempre con menos copias y variedad que el infame Blockbuster, estos oasis del estudiante de cine sobreviven (si es que lo hacen) gracias a poseer en su haber películas “de las difíciles”, tan buscadas por la raza antes mencionada como un par anteojos de marco rectangular. El día que los estudiantes de cine sean más de 20, el video club de barrio volverá a ser un negocio redituable (y el mundo va a dejar de ser un lugar lindo para vivir).

CANCHAS DE PADDLE:
La verdad que no se porque diantre se puso de moda el paddle en primer lugar. Pero mientras el hermano menor y retrasado del tenis estaba de moda, la ciudad estaba atestada de canchas donde la gente iba a hacer ejercicio, dejaba sus rodillas, y pasaba años sin hacer ejercicio por culpa de la lesión. Supongo que su desaparición fue algo que veía venir cualquier persona con un poco de sentido común; pero no se bien si fue porque había diez millones de canchas, porque todos los jugadores estaban lesionados o porque ese “deporte” apesta.

REMISERIAS:
En su momento llegó a haber una cada dos cuadras (empleando a gran parte de la población argentina. ¿Quién no ha tenido un pariente remisero?), todas trabajaban doble turno, ofrecían un buen servicio, y el viaje mínimo salía $2.
Ahora quedan pocas, con pocos autos, no te llevan si no es por avenidas iluminadas, el viaje esta carísimo (con lo que cuesta, contrato un payaso para que me entretenga hasta que venga el bondi) y piden ¡código de cliente!... dejame de joder, tanto quilombo. Quiero un coche para ir a cumpleaños, no pedir un préstamo.


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Y para su comodidad y previsión comercial, adjunto también una lista con 5 negocios que, prontamente, van a correr el mismo destino.
Ya sea por saturación de oferta, porque todos ofrecen lo mismo y van a perder la gracia, absorción por parte de empresas más grandes, su inutilidad y pedorrez o porque no sirven para nada. Usted póngale el adjetivo que quiera a la que más le quepa (pero, en realidad, están en orden a lo que acabo de decir):

- CYBERS
- RESTÓ-BARES
- CAFETERIAS
- LOCALES DE DISEÑO
- COMISARIAS

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“Todo aquello que a alguien le sale bien, es remedado hasta el hartazgo, hasta que la oferta es mayor que la demanda y todo se va a la mierda. Hasta el infinito y más allá”.
Hernán Casciari


miércoles, 25 de julio de 2007

¡Cuanto más espere, más intereses en el plazo fijo!

PERSONAS A LAS QUE NO ENTIENDO
Hoy: La gente que hace cola en el banco antes de que este abra.

Este es otro de los especimenes que me cuesta trabajo comprender. Al igual que las chicas que viajan al lado del colectivero (ver post del 26/06/2007) parecería que estas personas disfrutan de estar parados cuando podrían evitarlo; pero, a diferencia de las chicas de bondi, estos tipos lo hacen a la intemperie.
No importa que sea un invierno congelante o un verano despiadadamente caluroso, esta gente (particularmente gente mayor) aguantan estoicos la apertura del banco para hacer sus trámites o cobrar sus jubilaciones o pensiones.

Lo que me desconcierta de su actitud es que alegan cordura mediante un caluroso: “Lo que pasa que si llegas a la hora que abre el banco te tenés que comer una cola impresionante” (y agregan algo del estilo “este país no da para mas”, o “así nos vamos todos al tacho, querido” o el comodín favorito de los esperadores ancianos “esto, en mis tiempos, no pasaba”).
Ahora bien, es cierto que en los bancos uno debe esperar un tiempo importante para ser atendido, pero, si te pones a pensar (basándome en mi experiencia personal de trámites bancarios), este tiempo, por lo general, no sobrepasa la hora y media… y he visto gente a las 8 menos cuarto de la mañana haciendo cola para entrar.

Para finalizar, me pregunto:
- ¿No es mejor (al menos que sea un hermoso día primaveral) esperar esas dos horas y pico dentro del banco, con calefacción (o aire acondicionado), en vez de tener que pasarlas afuera?
- La mayoría de la gente que hace cola a esas horas es gente jubilada, ¿por qué, entonces, se apuran hasta lo impensado para terminar los tramites bancarios, si después tienen el día libre?
- ¿No les parece más copado ir tipo 2 de la tarde, que no hay nadie, y entrar y salir en un santiamén?
- ¿No cree esta gente que los empleados bancarios los tratarían un poquito mejor si no entran al establecimiento al grito de “Carajo, me tuvieron dos horas esperando ahí afuera”, cuando hay un cartel muy grande en la puerta (o en el conocimiento general de las personas) que dice que los bancos abren a las 10?

La actitud de estas personas (o de las chicas bondiseras) no es algo que particularmente me moleste, sino esta sección se llamaría “Personas a las que quemaría con un lanzallamas de la primera guerra”, solo no las entiendo.

Sé que si no viven cerca de un banco, o no se levantan antes de las 11 (aparte de recibir toda mi envidia malsana), no van a entender lo escrito.
¡Pero usen su imaginación, che!
(Total, si se levantan después de las 11, seguro tienen tiempo para pensar boludeces).


lunes, 14 de mayo de 2007

A ella la gusta la gasolina (?)

Todo bien con TODOS los estilos de música, me parecen geniales y respeto (o trato de respetar) los que no me gustan… pero, cuando escuchan un tema de reggaeton en el que describen a una chica*:

¿No se imaginan SIEMPRE a la mujer en cuestión toda terriblemente transpirada, de rulos, un mini short de jean y musculosa de colores. Poca teta, mucho culo. Y con bocha de chabones en musculosa blanca mirando como baila y codeándose entre ellos, ya que, cuando la quieren sacar a bailar, ella siempre los rebota?

¿Es poco creativa la gente que crea ese estilo de música o yo tengo poca imaginación?
Justificar.



(gracias, vuelvan pronto)

* (El 93% de los temas describen a una chica. En el 6% hablan en ingles de lo orgullosos que están de ser latinos. Y el 1% restante no entiendo lo que dicen)

jueves, 12 de abril de 2007

Crónica de corridas, trenes… y preguntas estúpidas.

Si bien ya hice una larga disertación sobre el tema hace unos días, agrego un detalle que me llamó la atención sobre la fauna que utiliza los transportes públicos en la ciudad:

Por razones que no vienen al caso, hoy tenía que llegar SI o SI a tiempo al trabajo.
Me bañé a la noche para no perder tiempo y me levanté 15 minutos más temprano; pero igual se me estaba haciendo tarde. No se bien la razón, aunque la sospecho.
Cuando estaba llegando a la estación, veo que el único tren que me iba a dejar a horario en el trabajo ya estaba frenando en el andén. Corrí como alma que lleva el diablo (¿Alguna vez entendieron esa expresión? Si ya me atrapó el diablo, ¿por qué corro?), saqué boleto (porque soy buen ciudadano… y porque esta lleno de guardas) y logré subir al tren cuando ya había arrancado, e iba a una velocidad considerable.

Jadeando como perro en verano (¡que analogía, caramba!), transpirando a pesar de los 9 grados de térmica y sintiendo las piernas como si fuera un anciano que terminó de completar un decatlón, me acomodo como puedo en el descanso entre vagones, cerca de la puerta. Apenas termino de subir y de acomodarme (¡pero apenas eh!), se acerca un hombre y me dice:


“Perdoname, ¿bajas en la próxima?”


¿Que hacer en esos casos?

En la milésima de segundo que tardé hasta responder: “no”, se me cruzaron dos opciones más:
- Sonreír irónicamente y no decir nada.
- Mandarlo al carajo (MUY sutilmente) por preguntar pavadas.

En los minutos que tardó el tren en llegar a la estación siguiente se me cruzaron varias más:
- Empujarlo por la puerta por imbécil.
- Decirle: “Si, pero no te voy a dejar pasar”.
- Mandarlo al carajo (PARA NADA sutilmente) por preguntar pavadas.
- Decirle: “¿Y a vos que te parece?”
- Decirle: “Si, y vengo corriendo hasta el tren, pudiendo ir caminando hasta la otra estación, porque soy un loco bárbaro”.
- Secarme el sudor con su traje.


(Obviamente, no hice nada de eso)


(gracias, vuelvan pronto)

“Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez
humana. Y del Universo no estoy seguro.”
Albert Einstein

sábado, 7 de abril de 2007

Preguntas sin respuesta

Antes, unos datos previos para entender mejor la complejidad del problema:

- De una parada de colectivo a otra hay, como mínimo, 1 minuto.
- De una de subte a otra, hay 2 minutos.
- Y de una de tren a otra hay entre 4 y 9 minutos.
- La velocidad promedio en la que camina un ser humano “mayor” (llámese mayor para este caso, a la edad comprendida entre 45 y 70 años) es de 1.5 Km. por hora.
- Si a esa caminata le agregamos obstáculos (por ejemplo: tener que pasar entre otras personas) reducimos la velocidad de caminata a 0.75 / 1 kilómetro por hora.
- El tiempo en que un tren permanece frenado en la estación es de, aproximadamente, 15/20 segundos.
- El subte y el colectivo permanecen frenados hasta que bajen todos los pasajeros.
- Desde el asiento mas alejado de cualquier medio de transporte, hasta la puerta de bajada hay, como mucho, 8 metros.

- Tomando en cuenta estos datos, una persona tardaría (en el peor de los casos de distancia y velocidad) unos 40 segundos para levantarse de su asiento, o moverse del lugar donde esté parada, y llegar a la puerta del medio de transporte elegido, para poder bajar.



Entonces:

¿Alguien podría intentar responder por qué diablos la gente (por lo general de la edad a la que me referí al principio) se para dos estaciones (o paradas) antes para bajar y te bloquea la puerta?

¿Por qué uno se queda esperando como un/a nabo/a que esta persona toque el timbre, y cuando el colectivo pasa zumbando por nuestra parada y uno mira a la persona en cuestión con ojos de Charles Manson esta nos devuelve una mirada que bien podría decir: “tenéme paciencia, soy mayor”?

¿Por qué empujan a los demás pasajeros como si estuviesen en un scrum de rugby, pero si uno las toca con la mochila al pasar estamos a punto de recibir una demanda por daños y perjuicios?

¿Por qué suben al colectivo rengueando y tambaleándose, pero si se libera un asiento lo usurpan (si, usurpan) con la velocidad de una cobra de la India?



Esto es una investigación de bien publico.

¡Basta de este atropello!
Trato igualitario para todos.

- Electroshock a las viejitas que molestan en los medios de transporte.
- Derecho de empujar por la puerta del colectivo a las personas que se paran al lado de la bajada, no tocan timbre, y nos hacen perder la parada.
- Luchas súbitas de sumo con el jubilado que te empujo para pasar por el pasillo del tren.
- Muerte a todos los meteorólogos del país por ineficientes y cínicos. *

* (esta no tiene nada que ver, pero me dijeron que llovía todo el fin de semana… ¿ustedes vieron lluvia?).

Por favor, corran la voz.



(gracias, vuelvan pronto)



“Es mejor saber algunas de las preguntas que todas las
respuestas.”

James Thurber

“El error del anciano es que pretende enjuiciar el hoy con el criterio del ayer.”

Epiceto de Frigia