viernes 20 de noviembre de 2009

TGIF #32


















Je, mirá ese pedazo de culo…
Jesús, Tony. ¡Qué carajo!

martes 17 de noviembre de 2009

A Antonini no le pasaba… (parte 2)

(…continúa de la semana pasada)

Cuando me enteré que iba a recibir paquetes del exterior me puse muy contento.

En mi ignorancia, supuse que el tema funcionaba de la siguiente manera:
El remitente le paga al correo por enviar un paquete, el correo lo trae a tu país (a lo sumo lo escanean a ver si trae una bomba, ántrax, un DVD de Paulina Rubio o algún otro producto nocivo) y a los días lo tenés en la puerta de tu casa.

Grave error.

Funciona así:
el remitente le paga al correo por enviar un paquete, se cobran tasas de embarque, se realizan controles de seguridad, el paquete visita más países de los que participan en una olimpíada, en cada uno de ellos se aplican tasas y se realiza un control de seguridad, llega acá, más tasas de embarque, más controles de seguridad, la aduana te manda una notificación a tu casa, tenés que irte hasta Retiro, en horario laboral, sacar un número, esperar, esperar más, te llama un encargado, les das el papelito, te da otro número, volves a esperar, te llama un tipo de guardapolvo (¿para qué el guardapolvo? No creo que atiendan pacientes o pinten al óleo ahí adentro) te trata para el orto, te roba y te da tu paquete.

Cuando recibí las medias por el concurso literario (sí, te me mandaron medias, ¿qué?) el guardapolvo que me atendió me quería cobrar multa porque, cito: “seguro me estás mintiendo”. Según él, “¿qué clase de concurso te manda medias de regalo?”.
A su favor, debo decir que también me parecería raro. En su contra, ¿para que carajo voy a inventar eso y pagar U$D 30 para traerme medias del extranjero?

Cuando recibí el sweater… ¿dije que me queda chico?, me queda chico… fue peor. El tipo se reía y me decía “El valor declarado de la prenda es U$D 14 y a vos te hacen pagar U$D 50 para recibirlo. Sí, funciona así esto”.
¿Así cómo?
¿Esa gente espera que uno diga “Oh, mirá vos” y se retire caminando lo más campante? ¡Yo no, señores! Yo le dije “¿sabés qué? estoy muy en desacuerdo con el servicio”, pagué y me fui. Todavía debe estar en shock el pibe.

Tener que ir a la aduana a buscar algo es como ir a McDonalds con un talón que dice “una hamburguesa gratis”.
Siempre y cuando tengas que esperar dos horas en la cola, y te den la hamburguesa solo si pagas el impuesto a la carne de lombriz (que, extrañamente, es el triple del valor original del combo) y te comes de arriba una cagada a pedos del vendedor porque comer carne es peligroso y encima traerla de afuera es un quilombo.

Esa es mi reflexión final.

No porque no tenga nada más para decir, pero tengo que bajarme del tren ya. Parece que consiguieron antorchas y tridentes. Mientras, la viejita está obligando al maquinista a mear en un tachito.

lunes 16 de noviembre de 2009

Música Master #2

Unos escoceses copados que se rockean la vida con menos de 20 años.


THE VIEW - 5 Rebbeccas



viernes 13 de noviembre de 2009

TGIF #31







¡Es hora para tu sorpresa especial de cumpleaños!
¡Ah, no me jodan, chicos! ¿Metieron una stripper en una torta?
¡Mejor incluso!



(suspiro)
No sé si puedo hacerlo.
CLUB DE LA BAJA AUTOESTIMA
(únete hoy)




Dígame lo que ve
Mamá
Papá
El tío Bob

martes 10 de noviembre de 2009

A Antonini no le pasaba… (parte 1)

Este tema se generó acá y acá. Y fue desglosado acá, pero pasaron más cosas que tuvieron que ver, así que decidí escribir un articulo sobre el mismo que espero disfruten.
Ahí va.


Quejarse de que las instituciones estatales son inoperantes y corruptas es caer en un lugar común, repetido y estereotipado. Casi como decir que los viejos son prejuiciosos, que el transporte público funciona mal o que la gente se comporta estúpidamente cuando está en grupo.

En este blog estamos en contra del discurso golpista, misántropo y anti-ancianidad, pero no así de divertirnos de las desgracias ajenas o, en este caso, propias… así que mientras mi tren queda varado en medio de la nada (haciéndome perder el presentismo), una señora mayor se queja de que seguro el maquinista está drogado y varios tipos empiezan a golpear la formación, mientras amenazan con prenderla fuego, me pongo a escribir esta pequeña anécdota.

Polzúnkov contra la Aduana

Ahhh, la aduana.
Estos sensatos trabajadores del comercio internacional, que piensan que porque uno tiene contacto con el extranjero ya gana en Euros.
Estos bogadores de la seguridad, que se quejan de que me llegan envíos “prohibidos y peligrosos” del exterior; cuando tengo la sospecha de que si compro 400 kilos de efedrina los tengo en la puerta de casa de 5 a 10 días hábiles.
De estos honestos laburantes, que te rebotan un CD pero te llenan el país de importaciones truchas, voy a hablarles.

Este año conocí mucha gente del exterior. En unas vacaciones en Mendoza, traduciendo una página Web, participando en un concurso literario y haciendo las veces de profesor de inglés y español.

(Nótese que no fui a hacer salto bungee desde la torre Eiffel, ni a recorrer Italia en Maserati, ni a Suiza a andar a cococho de Heidi… mis ingresos son más bien risibles).

Vuelvo al tema. Gracias a mi buena onda, generosidad (o más bien, la falta de habilidad de los extranjeros de captar mi mala onda y búsqueda de interés personal) y, por sobre todo, de mi deficiente y por lo tanto gracioso inglés, logré hacerme de amigos. Amigos que me mandaron, para mi cumpleaños, varios regalos a través del correo.

Y acá es donde se pone divertido. Para ustedes.

Estos son los peligrosísimos e ilegales regalos y el premio del concurso que recibí:
- Una remera de algodón.
- Un sweater.
- 3 libros.
- 10 pares de medias.

Y esto es lo que la aduana me hizo pagar para recibirlos, cagándose en la definición de la palabra “regalo”.

U$D: 92

(sigo la semana que viene)

lunes 9 de noviembre de 2009

Música Master #1

Nueva sección en este blog que cada día se cae más a pedazos.

Además de las pavadas que escribo y de los TGIF, los lunes voy a poner música. La que me gusta a mi, así que no creo que traiga mucha gente (por lo que todo se seguirá cayendo a pedazos).

Arranco con una banda que me hizo sacar una entrada y a los dos días devolverla porque cancelaron el show. Cosa que me hizo enojar y, de la bronca, no ir a verlos ayer al Pepsi Music (eso sí, los escuché en la radio y me la quise cortar porque la rompieron).

GOGOL BORDELLO – Wonderlust King



"Sin música la vida sería un error"
Friedrich Nietzsche

viernes 6 de noviembre de 2009

TGIF #30

¡¡Tengo grandes noticias, cariño!! / ¡Yo también!
¡Gané la lotería! / ¡Estoy embarazada!







¡Hey!
¡Vos sos el tipo que siempre está corriendo y nunca para!
¿Por qué?
Bueno, si no sigo corriendo, mi corazón se par…








No estoy sintiendo nada. / Seh, yo tampoco. ¿De donde sacaste esto, Steve?
El amigo de un amigo me lo vendió, pero no me pegó aun. ¿Que tal vos, Mike?
¡A LA MIERDA, ESE ARBOL SE ESTA COMIENDO EL CIELO!