martes, 14 de diciembre de 2010

Malísima buena onda

Las mujeres no son todas iguales. De hecho son muy diferentes entre si y, a veces, hasta diferentes de lo que ellas mismas eran unos días atrás.

Por eso, no son “todas locas”, sino que tenés a : “la que te llama cada 15 minutos para ver que estás haciendo”, “la que se hace la feminista pero si no la dejas subir primero al colectivo te asesina con la mirada”, “la que se pinta la cara de celeste y blanco para el mundial y después te putea cuatro años porque miras futbol” y una larga lista de etcéteras en donde se encuentra el que, en mi opinión, es el tipo más peligroso de mujer con el que uno puede encontrarse:

La que no sabés si “es” buena onda o “tiene” onda con vos.

Te la encontrás en una fiesta y es ella la que te viene a saludar. Hablas con ella y se ríe de tus chistes, es copada y no te pone cara de “me estás empezando a molestar, ¿por qué no vas a hablar un rato con tus amigos?”.

Ahí nuestro radar empieza a mandar señales del tipo: “¡Uia! Che, pero, ¿hay onda?” y uno se empieza a hacer la cabeza, indeciso de encarar pero sintiendo que no puede dejar pasar la oportunidad. Inmediatamente cambiamos nuestro discurso tímido para empezar a tratar de lograr algo con ella, ¡y ella sigue buena onda!

La fiesta continua y ella parece no notar lo ridículo que somos haciéndonos los bananas, mientras nuestro radar grita que hoy es nuestra noche y tal vez ya no necesitemos la tonelada de porno que almacenamos en nuestras computadoras.
(No sean muy exigentes con el radar. Por lo general está cubierto por una capa de algodón y otra de jean; no es fácil ser certero trabajando a oscuras).

Vale la pena hacer una aclaración: no estamos hablando de la clásica histérica o de la “calienta pavas”, esta chica es realmente muy buena onda. Su único problema es que no nota que con eso nos está derritiendo el cerebro.

Finalmente pueden pasar dos cosas horribles: o la encaras y te comes una cortada de cara épica o no la encaras y te auto-flagelas con eso por un tiempo.

En mi caso, para tirarme a la pileta tengo que asegurarme que haya agua (más de 32° de temperatura, un bañero mirando y tener mi salvavidas de patito en la cintura), así que por lo general me quedo en el molde y me salvo del garrón, pero he visto a demasiados amigos estrellarse contra un “no, pará, no te confundas” para tenerle más miedo a “la que no sabés si es buena onda o tiene onda con vos” que a “la que te llama gritando a las 3 AM desde la puerta de tu casa un día de tormenta para decirte que te extraña”

8 comentarios:

eMe dijo...

Mira, ya ha hablamos de esto, se acuerda? Ud. me obliga a repetirme, así que esta vez se la vamos a dejar pasar :)

Beso!

(me mata el modo gracioso de relatar, eso del radar trabajando a oscuras es genial!)

E. dijo...

Muy buena reflexión. Mi política es siempre la de que, si la mina te tira onda, que se haga cargo. No puede pararme con un: "No te confundás" porque se come un olímpico: "Ponete las pilas, con vos se confunde cualquiera".

Bel dijo...

Mirá, el flaco no se tira por miedo, la flaca más miedosa todavía no hace nada, se queda esperando que él dé el primer paso y así se van los dos solos sin que haya pasado nada.
Es la historia de mi vida, eh, yo sé lo que te digo...

Igual ayuda a comprender que los hombres también pueden tener miedo, y eso a veces es tierno (pero también puede ser cansador, MUY CANSADOR)

sí, fue catarsis.

seba dijo...

Yo tuve la gran suerte de que una mina me tire onda en una fiesta la semana pasada e incluso poder irme de ahí con ella y una amiga, pero había ido con mi novia y además no sé mentir...

Me quise matar, por qué es que pasan esas cosas cuando estás con alguien y/o bien atendido??? ehhhh???

Valery dijo...

una cosa que puede ayudar es preguntarle si tiene amigos varones, si te dice que si entonces cree en la amistad entre hombres y mujeres y bla bla bla. Si te dice que no suben las chances de que te este tirando onda.
bel: siempre me paso lo mismo, incluso me canse de eso dos años con un chico, fui muy pelotuda.

Sole P dijo...

Uf, es difícil eso.
Yo siempre me quejo porque soy muy buena onda y la gente se confunde, me enojo terriblemente después, no sé por qué me molesta que me encaren...
Soy buena onda nomás, nada más.
Ah, tengo amigos varones, claramente.

Dante dijo...

esta chica es realmente muy buena onda. Su único problema es que no nota que con eso nos está derritiendo el cerebro.


siempre lo notan y les encanta

Loris dijo...

Las minas son "mala onda/buena onda", lease nos gusta la atención y te sentís la reina del mundo cuando decís: No te confundas!
Las minas que de verdad creemos en la amistad entre el hombre y la mujer, sabemos que hay límites que no se cruzan porque desaparece en un suspiro esa amistad.
Siempre vamos a tener tetas y ustedes pito, por ende no te haces la histerica/buena onda con amigo...A menos que quieras que te falten el respeto.