martes, 19 de enero de 2010

Al que madruga, Dios lo olvidó

Soy un corredor.

No importa si no soy súper rápido o si no he ganado una carrera aun.
Esas ganas de salir del cómodo sillón en el que estoy para hacer un fondo de 20 kilómetros, o salir a clavar 8 kilómetros de cambios de ritmo al volver del trabajo, en vez de clavarme un salamín con queso mirando Two and a Half Men, es lo que me transforma en un corredor. El disfrutar de esa pequeña tortura.

Últimamente, estoy tan copado con esta actividad, que estoy haciendo las cosas más a conciencia para lograr mejorar en todos los aspectos posibles:
Empecé a correr con un grupo de entrenamiento. Compré unas zapas que valen más que una jubilación mínima. Considero que la calidad del entrenamiento es directamente proporcional con las ganas de vomitar que tengo al finalizar el mismo. Y –mientras que no sea un pedido sexual- respeto a rajatabla lo que me pida el entrenador*.

Solo dos cosas me cuesta cambiar para transformarme en un corredor denserio:
a - Comer sano.
b- Levantarme temprano para correr.

a- Empecé de a poco. Iba a McDonalds una vez al mes y ahora voy cada seis meses. Aprendí la diferencia entre hidratos de carbono y proteínas. Tomo menos alcohol. Y voy a bautizar a mi futuro (y aun fuera de los planes) hijo con Gatorade, ya que considero que es mejor que el agua bendita.
Pero las barritas de cereal me parecen una burla. No voy a dejar de comer algo que me gusta porque haga mal (eso me recuerda mi intoxicación con plastilina a los cuatro años). Y después de una carrera exigente, una cerveza es un gran premio. Y el único, recuerden que nunca gané.

b- El tema del sueño es un poquito más complicado. Me cuesta tanto madrugar que programé todos mis entrenamientos para que caigan de tarde y los que son a la mañana son el fin de semana, para que “la mañana” sean las 11:30 AM. Pero últimamente, mi agenda de compromisos post laborales se está haciendo más apretada (me junto a boludear con mis amigos más seguido), y no puedo entrenar y cumplimentar los requerimientos (jugar al menos 3 partidos de Playstation antes de ir a casa) al mismo tiempo. Así que decidí empezar a correr antes de ir a trabajar.
Por lo general, siempre que sonaba el despertador a la mañana mi pensamiento era del tipo sorprendido/incrédulo-molesto/gauchesco: “¡¿Ya es la hora?! ¡Que lo tiró!”
Ahora, cuando el despertador suena, en vez de a las 7.25 para ir a trabajar, a las 5.15 para correr como un condenado y DESPUES IR A TRABAJAR, el pensamiento es más bien suicida-obsceno/neonatológico-ateo-legal-nihilista: “¡Me quiero matar, la puta que lo parió! Dios no existe, no hay derecho… no tiene sentido hacer esto”.


* - Si es un pedido sexual me gusta dar sugerencias.

10 comentarios:

Marie dijo...

yo fui todo el invierno de mañana, llegaba a costanera sur casi de noche
ahora me agarró un relax (demasiado disfrutar de las noches de verano) y voy después del laburo... ojo, también cuesta casi tanto como levantarse temprano, eso de después de 10 horas de laburo ponerse las zapatillas

Diego dijo...

Ni a palos, pero ni a palos mal.
No se, yo estoy haciendo cosas, pero llego a correr a la mañana, y escupo el corazon a la 2da cuadra.
No, definitivamente no!! :P

Bichicome dijo...

yo abondone la carrera por la comida :P

|||||_______/ dijo...

Idolo! este post es genial.

Tyler Durden dijo...

esa campeón!





estás del orto.

Anónimo dijo...

Oh si, yo me levanto muchas veces a esa hora para ir a trabajar y en mi cabeza suenan las mismas palabras.
No es ir a correr, es la hora...
Pero es peor en invierno. No aflojes!
Slds!

Anónimo dijo...

Muy divertido tu blog. Ahora, como carajo haces para correr 20km? Yo con mis humildes 6kms me sentia que iba a Alaska y volvia.

Minerva, esperamos la vuelta de tu blog!

Casandra dijo...

Jaja!, muy bien che!!!. El esfuerzo es lo que vale, aunque no ganes la carrera... brindás con cerveza!. Siga así!!! (corriendo :P ).

Saludos.

PD: Te agregué al Mazzinger, espero que no te moleste.

eMe dijo...

Yo creo, humildemente, que estás muy, muy mal... 5.15 para correr???

Mínimo, poné una señorita adelante!!! Eso sería una motivación importante, no???

jorge pérez dijo...

Estamos con el negro (el negro es un amigo con el que estamos de vacaiones para los demas comentaristas). En una zona donde para mi es imposible que exista vida humana (no entiendo que extraño designio hace que en este paraje la gente respire) y para el negro hay como un rio o un valle y hasta árboles - aca cerca - en fin, percepciones distintas sobre Neuquen, en pleno plan de vuelo patagónico - pampeano rumbo a Buenos Aires nos detenemos en tu blog (en realidad se lo muestro a este optimita) y ya se que llego tarde a esta entrada pero no paramos de reirnos.. y se disfruta tu escritura..

abrazo
pp