lunes, 14 de septiembre de 2009

El amor según Murphy

Tengo algo terrible que confesarles.
¡Algo que no se esperan!

No tengo suerte con las damas.

Sí. Es así.
Por más que escriba este exitoso blog, cosa que me asegura seguidores y fama infinita, mis conquistas pueden contarse con los dedos de una mano.
Con los dedos de una mano de un imprudente en noche buena.
Pero hay algo que lo hace más molesto aun. No es que no tengo suerte en el levante en general, sino que no tengo suerte con las chicas que a mí me gustan.

Si la persona no me llama la atención, todo bien, recibo alguna que otra mirada (sin risas de burla acompañando). Ahora, si la dama en cuestión es de mi agrado, rechazará sistemáticamente todas mis invitaciones, no se reirá de mis chistes, me ignorará y, lo peor de todo… no, bueno, eso era lo peor.

Se me ocurrieron 4 razones por las que las chicas que me atraen no me prestan atención y las que no me interesan me invitan al cine a ver una de Sandra Bullock.

Razón del comportamiento afectado:
La presión de tratar de causar una buena impresión me transforma en un aparato nervioso, calculador y, por sobre todo, obvio. Se nota desde la esquina que estoy tratando de hacerme el canchero. En cambio, cuando no hay nada en juego, soy la persona tranquila, segura y cool que mi mamá dice que soy.

Razón de las aspiraciones no encontradas:
Traducción: “querer cagar más alto que el culo”. Las chicas que no me dan bola no lo hacen porque soy obvio, sino porque su estándar de “belleza” terminó mucho antes de que yo aparezca.

Razón química / olfativa:
Se me cruzó por la cabeza también que puede ser que cuando estoy nervioso o… excitado despido un olor que aleja indefectiblemente al sexo femenino. Algo así como una “feromona de la ironía”. Como lo explicaría un zoólogo: esta esencia, en vez de servirme para acercarme a las hembras, sirve para que ellas noten inmediatamente, y sin cortejo previo, que estoy tratando de aparearme con ellas.

Razón del cinismo teológico:
Dios me odia.

21 comentarios:

Diego dijo...

jajaja Razon del cinismo teológico, toda la vida!
Saludos master!

Minerva dijo...

salimos?

Gabriel Losa dijo...

¿Usted quiere desmitificar la regla o reírse de mi?

Juli* dijo...

No sé, eh, yo te hacía buen partido.

Yoga Vasistha dijo...

JEEJEJJEJEJE...

TODAS SON BUENAS RAZONES...

EL Indio canto en alguna de sus canciones SOBRIO NO TE PUEDO NI HABLAR... es sencillo... hay una mina que te guste... tomate un wiscki, junta fuerzas,... y encarala medio mamado... es una buena solucion...

eMe dijo...

Perdón, pero esto no lo habíamos leído???

Bueno, como sea, junte valor o haga como dice Los amigos... pero haga algo!!!

Suerte! (y no exagere!)

Anónimo dijo...

dos palabras: lin do

Amelia Apel dijo...

la primera la segunda y la cuarta creo que se van repitiendo en la mayoría de los seres humanos... hasta que por fin, después de tantos rechazos... te buscas a alguien más o menosss como vos en cuanto a los standares de belleza... y ahí te libras de la causa dos... entonces no estás tan nervioso... y podés ser esa persona que tu mamá dice que sos ( aún así te vienen rebotando mucho... no confundirse... estas desesperado. Pero lo más probable es que la mina tb... )

y bueno... si dios te odia, dios te odia... te vas a casar, vas a tener 7 hijos, te vas a divorciar y ella se va a quedar con todo...

pero te la levantaste ;)

Anónimo dijo...

Encantome tu blog. Y me fui bastante para atrás, que conste.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Perdón, fui yo. Apreté Enter dos veces sin querer.

Bichicome dijo...

Dios nos odia.

La Tilinga dijo...

Jaja, muy buena reflexión! Si tu motivo es por lo de las aspiraciones no encontradas, entonces sos un tilingo igual que yo :P

Un Poco Rara dijo...

Jajaja! Bienvenido al club de los que dos odia! No sé dónde le quedó eso de la misericordia.
Y sí, sigo coincidiendo con el anónimo de las 2 palabras pero, por lo dicho anteriormente, estaré en el grupo de las que no mirás, sin contar con que vivo lejos lejos.
Suerte en la búsqueda.

Sil dijo...

La razón del comportamiento afectado nos ocurre a todos! Bah, por lo menos a mí.

Lástima que yo también vivo lejos lejos, porque sos lindo, inteligente y escribís bien.

Besos.

Anónimo dijo...

Ya te dije que yo te corro mientras entrenás,si querés también te puedo hacer los masajitos luego,qué más pretendés de mí,besos.

Pendorcho dijo...

es que sos pobre flaco..con 4 mangos mas en el bolsillo te coges de parado a cualquiera de los bichitos pretenciosos e histricos esos que te gustan a vos y a casi todos los hombres

Lúma dijo...

pero... eso nos pasa a todos...!!! a mí dios también me odia, un poco al menos...
pasé, leí un par de entradas y me gustó...seguiré pasando..!! saludos

Anónimo dijo...

Coincido con Luma, no se si a todos pero si que odia a una gran mayoria de la que, de mas esta decir, formo parte...
Slds!!

|||||_______/ dijo...

Dios... pensé que era el único desgraciado al que le pasaba eso. Lo mío no es inventado.

eli dijo...

Hacía mucho, mucho tiempo que no pasaba por este hermoso blog. Sé que el posteo está caduco, pero pasaba a dejar testimonio de que en algún momento, la glándula que secreta la feromona de la ironía, finalmente, se atrofia, y se produce la correspondencia sexual y/o amorosa que tanto se anhela. Mientras tanto, el camino es entregarse a las relaciones insatisfactorias y a la autocompasión. Acepte esa invitación al cine y pretenda que Sandra Bullock también le gusta.