Corazón cariado…
Tengo un problema… me gusta mi dentista.
La chica es copada, bonita y gracias a que ella es la que me atiende, tener un instrumento de tortura creado por Satán (en la enciclopedia dice que el torno lo inventó George Harrington, pero para mi que ese nombre es solo uno de los tantos seudónimos del Señor de la Oscuridad) en la boca, no parece algo tan terrible.
¿Cuál es el problema entonces?
Se divide en tres partes:
La primera es mi falta de rasgos -aceptados por la cultura occidental como- “estéticos” (¡bah!), dificultando cualquier acercamiento al sexo opuesto.
La segunda es mi falta de valor. Mencionada esa condición en la cultura de mi barrio como “ser un cagón total”.
La tercera es que no creo que la mina encuentre atractivo a un pibe al que le escarba la boca con un gancho tratando de hacer una limpieza dental mientras estudiantes de geología la rodean para llevarse las piedrotas de sarro que caen para mostrárselas a su profesor. Menos a uno que escupe sangre y no es boxeador. Y menos que menos a uno que cuando le tocan la encía con el torno salta como la negra de “Tom y Jerry” al ver al ratón.
Ese es mi problema.
Dicen que hay dos formas de terminar con un problema. Una es resolviéndolo. La otra, deshaciéndose de él.
Mi dentista se encargó de eso por mí.
El viernes, luego del turno, mientras buscaba palabras para decirle (y nos imaginaba viviendo juntos, ella tejiendo con hilo dental y yo jugando a los palitos chinos con cepillos de dientes, rodeados de niños de dientes impolutos…), mencionó lo que todo paciente odontológico, menos yo, quiere oír:
“Estás perfecto… te voy a dar el alta”.
¡Maldita sea mi boca libre de caries! Estoy pensado seriamente en empezar a cepillarme los dientes con dulce de leche.

17 comentarios:
Que ternuuura...
un blanqueamiento???? ;)
respuesta que NUNCA debe pronunciar en voz alta:
- Estás perfecto... te voy a dar el alta
- Vos sí que estás perfecta... te daría con todo
La del blanqueamiento que te tiró Natys está buena, y cuando te pregunte “para qué? Si estas perfecto” le mandas la frase matadora: “para besarte mejor” jajaja
Volvé a la semana diciendo que tenés mal aliento y que no sabés por qué es y decile que te sangran las encías. Funciona.
Pero si sos MUY caradura volvé al consultorio con el alta dada y listo.
para mi tenes que aprovechar que ya que te dio el alta, tecnicamente no sos mas su paciente asi que podrias avanzar sin temor alguno... ¿no te parece? de ultima si estas perfecto tendras tiempo para buscar otro dentista
Yo tuve el mismo provlema, pero con mi oculista!! jajaja por lo menos la situación era muuucho más cómoda, aunque me retaba todo el tiempo por no hacer mis ejercicios.. Cada vez que voy al dentista, pienso que es la situacion más incómoda en la que uno se pueda encontrar y me recuerdo que nunca tengo que pedirle a nadie que me acompañe. Lo bueno es que si te enganchabas a la dentista después de haber estado en esa situación, era tuya para siempre!
Es cierto, estás en desventaja y con varias presiones extras, sobre todo la del tiempo pero no es terminal. Vamos que tu puedes!
P.D.: soy de dar ánimos, no tengo la receta mágica para estos casos...
La imagen mental de ella tejiendo con hilo dental y vos jugando a los palitos chinos con los cepillos, etc. me resultó FORMIDABLE!!!
Jajajaj genial como escribís, me encantó!!!
(nunca imaginé que alguien más se acordara de la negra que salta como loca en Tom y Jerry!!! estás seguro que tenés la edad que tenés??? ;)
jajajajajajajaja
jajajajaja
jajajaj
ahhh
gracias... me reí mucho...
ve por ella y declarale tu amor...
dile lo de su tejido con hilo dental y no se resistirá...
pero te dijo que estás perfecto!
Qué historia más adorable. Lo de tejer con hilo dental fue sublime. Y, no sé si ya lo comenté, pero el tuyo es uno de los blogs que se me hace más 'leíbles'. Redactas bonito.
IMHO, lo más recomendable es que vayas al Acquarium o Mundo Marino (si es que en alguno de los dos hay pingüinos), resbales por una rampa y quedes al borde de caer al agua, con dos baldes llenos de pescado pendiendo de cada una de tus manos, dificultando eso del equilibrio.
Así, algún pingüino te vería y -al intentar saborear al manjar- te empujaría, provocando que caigas en la pileta, no sin antes romperte un diente contra el mismo lugar donde segundos antes estuviste parado. (Cualquier similitud con Good Luck Chuck, es mera, merísima coincidencia)
Eso, o buscar su teléfono en la guía y llamarla con pretexto de que necesitás una consulta privada en un ambiente más íntimo, como podría ser tu casa o Te mataré Ramirez.
Yo que vos vuelvo y le tiro el galgo. Una buena dentista no va a buscar pareja con problemas bucales, obvio, pero como vos ya no tenés ninguno, te suma un par de porotos.
Y se cararrota, de última, al no lo tenés seguro, y quizás hasta le gustan los rasgos fuertes.
Dale gaaaaaaaaaasssssssssssss!!!
Yo te lo charlo a Cupido, es primo mío.
Yo creo que podés llegar a abordarla desde el humor que tenés y que demostrás en este blog. A las mujeres nos gustan los tipos que nos hacen reír...
Es de los relatos mas romanticos que he leido!
mmm...
pensá q esa chica a la q querés conquistar eligió pasar una buena parte de su vida con sus manos dentro de las bocas de gente extraña
tal vez una buena estrategia sea usar hilo dental todos los días jaja
tu puedes!!
beso
a mí me toca la encía con el torno y le meto tantas trompadas que le dejo la jeta deforme y no me gusta más
che yo una vez me enganche a un paciente,asique tu odontologa puede ser de mi camanda,intenta!
aparte cuando es un paciente una va analizando tooda la boca,que es una de las zonas mas importantes de la persona que te queres comer asique si tu boca esta en buenas condiciones se habra sentido atraida seguro!
Publicar un comentario