¿Vas para allá…?
Ayer viendo a Les Luthiers se me ocurrió una máxima:
“Si sos gracioso, sin decir malas palabras… tu comicidad vale doble”
¿No les parece?
Tampoco voy a intentar quedar como un mala onda que quiere hacerse el que no le divierte nada que no provenga de un estricto ámbito de seriedad universitaria (Jo Jo, licenciado, mire que hilarante ha sido la historia del habitante de Galicia al que… y así); tampoco vamos a caer en ese extremo. Las malas palabras pueden llegar a ser divertidas, relajantes, desestresantes, catárticas y hasta poderosas en algún sentido (todos disfrutamos la exposición de Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua), pero me parece que si uno hace humor sin recurrir a las malas palabras merece un reconocimiento especial.
Como que cuesta más.
Y además produce un humor de mas calidad, en el que también se pueden decir (mejor dicho, “sugerir”) cosas obscenas, pero deben utilizarse recursos mas complejos.
Y, por supuesto, apunta a un público mas educado, difícil de convencer, exigente y critico.
Por ejemplo:
El público de Les Luthiers no es el mismo que el del teatro de revista de Villa Carlos Paz, ¿no?
Y con eso no estoy diciendo que hay uno mejor y uno peor. Si vos sabes de música, renovas tu espectáculo todos o casi todos los años, haces un humor inteligente, sano y muy intelectual… el otro no tiene porque dejar de mostrar minas en bolas, pegarse un ojo desviado en la cara para bardear al presidente y bromear sobre que vedette se acuesta con mas tipos… ¡después de todo hay libertad de expresión, caramba!
Aparte tampoco el humor aputeador (sin malas palabras) sirve para todos los públicos: Se me hace difícil de creer que si hago un chiste de salón sobre la calidad de vida del emperador prusiano, si es que existe tal chiste (si existe debe ser aburridísimo), sea bienvenido con una sonrisa por alguien que esta esperando que le cuente que tan fácil es la mujer de Pepe, o cuanto gritó la de Cacho, o lo que sea.
Ahora…
¿A que viene todo esto?
Ni idea.
Siendo una persona que dice “boludo” cada 4 palabras me resulta raro hasta a mí.
¡Cuiden sus modales!
- - o - -
CHISTE MALO, PERO DIVERTIDO:
- Señora, dígale a su hijo que deje de imitarme.
- Niño, deja ya de hacer el idiota.

12 comentarios:
Pri!!!!!!!
es verdad... es raro en esa epoca o no?..
pero bueno, aguante midachi (???)
Uy.. casi, casi un pri.. :(
"habla bien nene, que no cuesta un carajo y da un beneficio de la san puta.." (chiste para estallar de la risa en la epoca que yo tenia 4 años) cri cri..
beso!
Yo no puedo dejar de putear!
Pa que mentir, me encanta! :P
Soy un asco hablando - no solo puteo, invento palabras, me como las eses, aspiro otras consonantes - pero pretendo ser una gran escritora..
soy una contradiccion ambulante ;)
Y a veces la gente de rie de mis payasadas! Je
En el laburo hablo como un señor pero salgo de ahi y largo todas las puteadas que contuve durante el dia.
No puedo evitarlo.
Y el chiste es malo, pero gracioso
Soy bastante mal hablada... Como dice el Melli, en el laburo una lady, pero salgo y soy un pibito!
Igual a veces se me escapa con mis compañeros, un día le di como respuesta a uno "chupala", a partir de ahí les empecé a parecer divertida...
Totalmente de acuerdo. El humor "inteligente" pega mucho más que el simple y bajo. Aunque un poco del bajo siempre viene bien.
Será cuestión de estados de ánimos?
No siempre tengo ganas de ver una peli de Woody Allen, pero hay días en que me parecen geniales. Se entiende?
Hay gente que le queda bien decir malas palabras, y a otros pésimo.
qué piola, vos porque entendés los chistes
Yo solo cumplir con ese estereotipo... Hacer reir sin groserias... Lastima que no lo consiga por medio de la escritura sino oralmente.
Y sino fijate en Landriscina! Es un grande del humor, y no es grosero.
A mi no me molestan las groserías, claro, como dice Groncho, depende quien las diga.
Pero coincido que para hacer reir, no es necesario ser ordinario!!
Saludos!
Ah, entonces, como que soy doblemene gracioso yo. Gracias por avisarme :P
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