¿Dónde lo viste por ultima vez?... ¿¡Y que se yo?!
TOP 5
Las cosas que más fácil se pierden:
1- Las llaves
Solo las usamos para abrir o cerrar una puerta (bueno, depende cuales sean, también para sacarnos la cera del oído, como destornillador o para hacer palanca y abrir una lata de pintura; pero, habitualmente, solo para abrir o cerrar una puerta). Y, al menos que vivamos entrando y saliendo de la casa, la oficina o de donde sea que tengamos llaves, por lo general estos adminículos se usan un promedio de solo 2 a 4 veces por día. Además, haciendo mas improbable el extravío, por lo general uno tiene un “cuelga llaves” o una mesita cerca de la puerta de entrada para dejarlas apenas llega.
Sin embargo se pierden. Y seguido.
Uno busca en el “cuelga llaves”, en la mesita, en la mesa de luz, en la cocina, arriba de la heladera, del lado de afuera de la puerta… pero no, no están. Y en el momento en que uno se mete en la cabeza de que se cayeron en el subte, y ya planea tapiar la puerta por si acaso (o llamar al cerrajero los menos catastróficos), aparecen de la nada y en el lugar menos pensado.
2- El DNI
Este caso es un poco más explicable que el de las llaves. Uno (si es un ciudadano responsable, o tiene miedo de que la policía lo lleve a la comisaría por andar sin documentos… otra vez) sale siempre con los documentos encima. Y si bien no los “usa” como a las llaves, los tiene todo el tiempo frágilmente contenidos en un bolsillo escurridizo o en una billetera robable.Por eso es más que probable que a partir de los 30 años uno ya ande con un duplicado, o hasta un triplicado, de la molesta acreditación de identidad. Y si tiene la suerte de nunca haberlo perdido, probablemente tendrá que cambiarlo igual, ya que el cráneo maestro que lo diseñó con un papel del aguante de una servilleta, no consideró que se iba a llevar encima (teóricamente) durante toda una vida humana y lo hizo bastante delicado.
3- “Ese” número de teléfono
Cuando uno hace una auditoria de su billetera/cartera (en mi caso, hago una vez cada 6 meses) encuentra de todo: boletos de colectivo viejos, tarjetas de personas que uno jamás va a volver a ver, el frágil y perdible DNI, fotos en las que ya ni reconoces a los protagonistas… etc etc etc. Todo tipo de pavadas inservibles menos la que uno siempre busca, el teléfono de ESA persona. Las veces que uno guarda un teléfono útil (llamémosle “útil” al de una persona del sexo opuesto que nos gusta, al de alguien que nos puede conseguir el teléfono de una persona del sexo opuesto que nos gusta, al de alguien que nos puede dar un trabajo… en definitiva, algo que no figure en la guía) tiene que adjuntarle un rastreador satelital, porque lo mas probable es que no lo encuentre cuando lo necesita.
3-b - Caso de impotencia: Encontrar un número de teléfono, pero que no tenga el nombre y no estar seguro de a quien pertenece.
4- El paraguas
El tamaño de este objeto, en comparación con los anteriores, tendría que hacerlo menos “perdible”, sin embargo desaparece fácilmente.
El punto a favor en este caso es que es más fácil de reemplazar que los casos anteriores. El punto en contra es que solo nos acordamos de reemplazarlo cuando mas lo necesitamos.
También existe la difícil disyuntiva entre gastar una pequeña fortuna en uno que valga la pena, o comprar uno a un módico precio y esperar al primer viento fuerte para tener que andar sosteniendo la tela para que cubra lo mejor que pueda.
5- La dignidad
Es mucho más fácil de extraviar de lo que uno piensa. Solo hace falta una fiesta laboral de fin de año con barra libre, un viaje en colectivo o ascensor con dolor de panza o intentar hacerse el banana con una chica, para que la dignidad desaparezca mas rápido que un DNI en día de elecciones.
Frecuentemente asociada con el alcohol, la perdida de la dignidad tiene como gran contra que una vez perdida, es particularmente difícil de encontrar. Y si se llega a tener la suerte de recuperarla, se la va a encontrar toda maltrecha.
(gracias, vuelvan pronto)
Las cosas que más fácil se pierden:
1- Las llaves
Solo las usamos para abrir o cerrar una puerta (bueno, depende cuales sean, también para sacarnos la cera del oído, como destornillador o para hacer palanca y abrir una lata de pintura; pero, habitualmente, solo para abrir o cerrar una puerta). Y, al menos que vivamos entrando y saliendo de la casa, la oficina o de donde sea que tengamos llaves, por lo general estos adminículos se usan un promedio de solo 2 a 4 veces por día. Además, haciendo mas improbable el extravío, por lo general uno tiene un “cuelga llaves” o una mesita cerca de la puerta de entrada para dejarlas apenas llega.
Sin embargo se pierden. Y seguido.
Uno busca en el “cuelga llaves”, en la mesita, en la mesa de luz, en la cocina, arriba de la heladera, del lado de afuera de la puerta… pero no, no están. Y en el momento en que uno se mete en la cabeza de que se cayeron en el subte, y ya planea tapiar la puerta por si acaso (o llamar al cerrajero los menos catastróficos), aparecen de la nada y en el lugar menos pensado.
2- El DNI
Este caso es un poco más explicable que el de las llaves. Uno (si es un ciudadano responsable, o tiene miedo de que la policía lo lleve a la comisaría por andar sin documentos… otra vez) sale siempre con los documentos encima. Y si bien no los “usa” como a las llaves, los tiene todo el tiempo frágilmente contenidos en un bolsillo escurridizo o en una billetera robable.Por eso es más que probable que a partir de los 30 años uno ya ande con un duplicado, o hasta un triplicado, de la molesta acreditación de identidad. Y si tiene la suerte de nunca haberlo perdido, probablemente tendrá que cambiarlo igual, ya que el cráneo maestro que lo diseñó con un papel del aguante de una servilleta, no consideró que se iba a llevar encima (teóricamente) durante toda una vida humana y lo hizo bastante delicado.
3- “Ese” número de teléfono
Cuando uno hace una auditoria de su billetera/cartera (en mi caso, hago una vez cada 6 meses) encuentra de todo: boletos de colectivo viejos, tarjetas de personas que uno jamás va a volver a ver, el frágil y perdible DNI, fotos en las que ya ni reconoces a los protagonistas… etc etc etc. Todo tipo de pavadas inservibles menos la que uno siempre busca, el teléfono de ESA persona. Las veces que uno guarda un teléfono útil (llamémosle “útil” al de una persona del sexo opuesto que nos gusta, al de alguien que nos puede conseguir el teléfono de una persona del sexo opuesto que nos gusta, al de alguien que nos puede dar un trabajo… en definitiva, algo que no figure en la guía) tiene que adjuntarle un rastreador satelital, porque lo mas probable es que no lo encuentre cuando lo necesita.
3-b - Caso de impotencia: Encontrar un número de teléfono, pero que no tenga el nombre y no estar seguro de a quien pertenece.
4- El paraguas
El tamaño de este objeto, en comparación con los anteriores, tendría que hacerlo menos “perdible”, sin embargo desaparece fácilmente.
El punto a favor en este caso es que es más fácil de reemplazar que los casos anteriores. El punto en contra es que solo nos acordamos de reemplazarlo cuando mas lo necesitamos.
También existe la difícil disyuntiva entre gastar una pequeña fortuna en uno que valga la pena, o comprar uno a un módico precio y esperar al primer viento fuerte para tener que andar sosteniendo la tela para que cubra lo mejor que pueda.
5- La dignidad
Es mucho más fácil de extraviar de lo que uno piensa. Solo hace falta una fiesta laboral de fin de año con barra libre, un viaje en colectivo o ascensor con dolor de panza o intentar hacerse el banana con una chica, para que la dignidad desaparezca mas rápido que un DNI en día de elecciones.
Frecuentemente asociada con el alcohol, la perdida de la dignidad tiene como gran contra que una vez perdida, es particularmente difícil de encontrar. Y si se llega a tener la suerte de recuperarla, se la va a encontrar toda maltrecha.
(gracias, vuelvan pronto)

11 comentarios:
El control remoto. a mi lo que se me pierde es el control remoto. ¿no lo tienen ustedes?
el lápiz labial, la tarjeta de subte y el celular
:( la pérdida de las llaves me hace llegar media hora tarde a todas partes. Usualmente alguien puso algo encima y no las veo. También pierdo seguido el celular... Y ahmm, hace tiempo que sólo cuento con el pasaporte, no se donde estará mi DNI :(
Saludos
Usted ha sido seleccionado para participar en un juego. Pase y vea.
Hago una pequeña y modesta acotación al apéndice 3 (número de teléfono). Como suele pasarme mas seguido que todo el tiempo, ya que tengo la putisima costumbre de anotar solo el número confiando en que voy a recordar el nombre, he descubierto (loca pa' descubrir yo je!) que en la parte de guias de teléfono de las páginas de telefónica y/o telecom, podés poner el número y te tira el nombre del dueño del mismo... no siempre ayuda, pero me ha salvado alguna que otra vez cuando tuve alguna llamada perdida en el celu, por ejemplo... o cuando haciendo la limpieza de temporada de la billetera, encuentro tres o cuatro números con dueño NN. Saludos!! Pd: muy buen post!
que buen post Polzun!
ay el paraguas!!!! EN EL BONDI, EN LA FACULTAD, EN EL SUBTE!
maldicion..la cantidad de paraguas que perdi!!!
tambien sabe que pierdo con insistencia?? lo lapices! si, el lapiz negro, ese de hacer cuentas (que yo uso no para dicha tarea sino para subrayar librejos!)
muy bueno!!! jajaja
Sobre todo lo último, lo de encontrar la dignidad casi irreconocible, maltrecha! (y eso, con suerte...)
Por suerte no está en el puesto nº 1 de los más perdidos. Si va por el 5to lugar, todavía hay esperanzas...
Saluditos!!
Yo pierdo todo. Lo curioso es que justo pierdo esas cosas que todo el mundo dice: No lo pierdas. Y yo lo pierdo. Nunca pierdo la manía de perder. Eso es lo último que se pierde.
Saludos!!!!
Salvo lo del DNI, las demás cosas las he perdido y recuperado intermitentemente (hasta próximo aviso).
Salud.
Te invito a dar una vuelta en tren por la Llanura. Su abordaje será bienvenido.
Hace poco me llama una amiga y dice: "nena!! así que andás perdiendo el DNI????". Yo ni enterada...
Esa fue la segunda vez que recuperan mi DNI antes de anoticiarme yo de su extravío...
Misteriosa es la aparición y desaparición constante de los encendedores, las colitas para el pelo, y la memoria.
Y si sos guitarrista, lo que se pierde continuamente son las puas. Es asi, estas tocando, te levantas a tomar un vaso de agua, y la pua ya no esta (aparecera cuando no se la necesite en un lugar completamente inesperado como todos estos objetos).
Muy bueno tu blog!
Publicar un comentario